En esta fase se impuso una nueva táctica de desgaste para acabar con la resistencia del enemigo. Esta estrategia se concreto con la toma de posiciones de ambos bandos mediante la construcción de lineas de trincheras, situadas a lo largo de un frente continuo de 800km que iba desde las costas del Mar de Norte hasta Suiza. En torno a estas trincheras se concentraron las acciones del frente occidental hasta el final de la guerra.
Era una estrategia inmovilizante y trágica a la vez, porque en las batallas se perdían miles de vidas humanas sin que ningún bando lograra un avance significativo. Así, a principios de 1915, los franceses lanzaron un ataque en Artois, pero perdieron 348 mil hombres sin lograr romper las lineas alemanas.
En febrero de 1916, los alemanes empezaron un ataque sobre los campos de Verdun, dando inicio a una sangrienta batalla. Tras horas de bombardeo alemán, las primeras lineas defensivas francesas fueron rebasadas. Sin embargo, las brigadas francesas sobrevivientes resistieron heroicamente durante varios días, lo que permitió la llegada de refuerzos con el general Petain, quien se encargaría de cerrar la brecha abierta en el frente francés. La lucha continuo hasta diciembre de ese año. Finalmente, los franceses recuperaron los kilómetros perdidos, pero las victimas fueron elevadas: 240 mil alemanes y 275 mil franceses.
En junio de 1916 se libro otra gran batalla en el río Somme. Aprovechando la reducción de efectivos franceses los alemanes tomaron el control de la zona. Aunque Gran Bretaña envió refuerzos, junto con los novedosos tanques, Alemania logro una relativa victoria, pues causo un mayor numero de bajas en los ejércitos aliados en esa zona. Sin embargo; estas victorias parciales no sirvieron para definir la hegemonía de ninguno de los bandos.
En junio de 1916 se libro otra gran batalla en el río Somme. Aprovechando la reducción de efectivos franceses los alemanes tomaron el control de la zona. Aunque Gran Bretaña envió refuerzos, junto con los novedosos tanques, Alemania logro una relativa victoria, pues causo un mayor numero de bajas en los ejércitos aliados en esa zona. Sin embargo; estas victorias parciales no sirvieron para definir la hegemonía de ninguno de los bandos.